Con qué baraja empezar un curso de tarot

La primera baraja condiciona cómo se aprende. Casi todos los cursos trabajan con una de dos, el tarot de Marsella o el Rider-Waite-Smith, y cada una pide una manera distinta de mirar.
Marsella: aprender a contar y a relacionar
Es la baraja de la tradición francesa, con siglos de uso en Francia y muy extendida en España. Sus arcanos mayores tienen dibujos sencillos, en pocos colores planos, con muchos detalles pequeños que se relacionan entre sí: una mano que señala, un pie que pisa en falso, la dirección de una mirada.
Lo difícil está en los arcanos menores. Las cartas numeradas no tienen escena: el Siete de Oros son siete monedas y unos tallos con flores. Para leerlas hay que aprender una lógica de números y de palos, y eso exige más estudio al principio.
A cambio, quien aprende con Marsella acaba leyendo con mucha soltura cualquier baraja.
Rider-Waite-Smith: la escena ayuda
Publicada en Londres en 1909, dibujada por Pamela Colman Smith. En esta baraja cada carta menor tiene una escena con personajes, y eso facilita mucho las primeras semanas: el Tres de Espadas es un corazón atravesado por tres espadas bajo la lluvia, y no hace falta mucha teoría para intuir de qué habla.
Es la base de la mayoría de los libros en inglés y de cientos de barajas modernas, así que el material de estudio sobra. El riesgo es el contrario al de Marsella. Como la escena lo dice casi todo, hay alumnos que nunca pasan de describir el dibujo.
El Thoth, para más adelante
El tarot de Thoth, de Aleister Crowley y Frieda Harris, es precioso y muy denso. Mezcla astrología, cábala y alquimia en cada carta, cambia algunos nombres (la Templanza se llama Arte) y sus figuras de la corte no coinciden con las de las otras dos barajas. Para un primer curso suele ser demasiado. Para un segundo, cuando ya se conoce la estructura, es otra cosa.
Cómo decidir
| Si… | Empieza con |
|---|---|
| El curso que te interesa trabaja con una baraja concreta | Esa, sin dudarlo |
| Te cuesta memorizar y prefieres ver una historia en cada carta | Rider-Waite-Smith |
| Te atrae la tradición europea y no te importa estudiar | Marsella |
| Ya conoces una de las dos y quieres ir más lejos | Thoth |
La primera fila es la que más pesa. Aprender con una baraja distinta de la del profesor obliga a traducir cada explicación, y eso cansa más de lo que parece.
Una sola baraja, al principio
Es tentador comprar tres. Hay barajas bonitas de todos los estilos, y en Madrid se encuentran en librerías esotéricas y en las grandes librerías generales. Durante los primeros meses, una basta. Se aprende más mirando cien veces la misma Estrella que mirando una vez cinco estrellas distintas.
Una ayuda práctica: elige una edición con los títulos y números impresos en la carta, al menos para empezar. Algunas barajas artísticas los quitan, y entonces hay que reconocer cada carta solo por el dibujo.
Lo que debería incluir el curso, además de la baraja, está en el temario.